4.1.15

Altruismo, egocentrismo y miedo.

Hacer las cosas de forma altruista es, sin duda alguna, la única manera de que el mundo funcione como a todos nos gustaría y que además, reine la pazEl problema del altruismo es que es una cualidad que poseen muy pocas personas porque, ¿cuál ha sido la última vez que has hecho algo desinteresado por alguien? 
La mayor parte de las veces, cuando nos encontramos ante una acción de generosidad siempre hay algún interés oculto tras ella. No digo que no haya gente buena en el mundo, porque la hay, pero ser sinceros con vosotros mismos y admitid, que la mayor parte de vuestras acciones son movidas por vuestros propios intereses y no en beneficio de los demás.

La gran mayoría de la población se mueve por el miedo y el egocentrismo. Somos humanos, somos animales, es parte de nuestro instinto básico. El miedo nos conduce a "salvarnos" a nosotros primero y luego a los demás. El miedo nos guía, nos mueve, nos hace ser como somos. El miedo es parte de nosotros y de nuestra conducta. Si, hay valientes, hay valientes que no tienen miedo ni tienen ná y pueden arriesgar sus vidas tantas veces como sea necesario sin inmutarse, pero la gran mayoría sentimos miedo, sentimos pánico, se nos acelera el corazón, nos tiemblan las piernas, nos sudan las manos y lo que no son las manos, se nos dilatan las pupilas y nos tirita la voz. Nuestro cuerpo busca la forma más rápida de dejar de sentirse así y te pide que seas tú antes que los demás. 
Y el egocentrismo, que nadie lo reconoce, pero ahí está. Todos y cada uno de nosotros comos egocéntricos, no todo el tiempo, pero si a la hora de la toma de decisiones importantes (o casi insignificantes) en nuestra vida. Lo he dicho miles de veces y lo repetiré otras tantas. Tomas las decisiones en función de lo que TÚ quieres, porque es tu futuro el que se modifica y los arrepentimientos que vienen después no se curan con una tecla de rebobinar. Eres tú quien decide qué estudiar, eres tú quien decide dónde vivir, eres tú quien se conforma con lo que tiene o quien aspira a más y más. Y así podría seguir enumerando miles de cosas frente a las que tomar decisiones y pensar antes en uno mismo que en los demás, pero es que somos así y así debemos y queremos ser.

Que todos fuésemos altruistas sería lo mejor, el mundo funcionaría de forma completamente diferente a como lo conocemos. Las relaciones entre las personas serían todas buenas y no habría discusiones o peleas. Todos nos alegraríamos de lo bien que le va al vecino y la envidia se erradicaría. Preocuparse más por el bien ajeno que por el nuestro propio es algo que a mi me sigue sorprendiendo día a día, me gustaría poder ser así cada segundo de mi vida, pero no lo soy, y como yo, la gran mayoría. Pero si podemos intentar ser mejores, con intentarlo está bien. Sacar el odio y la rabia, olvidarnos del por qué de nuestros problemas e intentar solucionarlos de cero, como si no hubiese pasado nada. Pedir perdón cuando sea necesario aunque nos cueste. Ayudar cuando vemos que podemos hacerlo. Sincerarnos y medir nuestras palabras. Dar nuestro hombro cuando vemos que alguien lo necesita. Y nuestra mano si hace falta. No son cosas que nos conviertan en altruistas, pero ayudan a vivir en ese mundo idílico que a todos nos gustaría y nos sentimos tan incapaces de conseguir.

Con muchísimo amor,
-A.



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