9.7.15

Málaga

Hola titis! Llevaba sin encender el ordenador desde el último post que subí antes de San Juan, prometido. No tengo nada de tiempo. Paso en casa las horas justas y necesarias para alimentarme y dormir, y ya está. Así que hoy que tengo un huequito, como dije la última vez, esto es mi "diario" y quiero contaros mi último viaje. 
Este fin de semana he estado en Málaga. En el Rincón de la Victoria para ser más exactos. El sábado bautizamos a mis primas gemelas y fue increíble.

Empezamos el fin de semana desayunando en La Galerna, un bar super cuqui en la playa de Málaga. Puro postureo, zumos super sanos y tostadas de aguacate, tomate y queso (vamos, que se está como en casa). Si a esto le sumamos la compañía no os podéis imaginar lo agustito que se me pasó la mañana.


Después de esto pusimos rumbo al Rincón de la Victoria. Estuvimos en la casa de mis tíos, con su piscinita, su porche y el sol malagueño. Obviamente tuvimos que aprovechar esto para tostar la piel, claro que si te pasa como a mi y tienes una prima que de por si es negra y aun encima ha estado en México, parece que lo de ponerte morena no avanza ni para atrás.


En el sur no puede faltar eso de salir a echar una cervecita y por cortesía de nuestros primos Ana y Sergio - los papis más afortunados - nos fuimos al puerto de Málaga a tomar algo. Después dimos una vuelta por el centro y ¡hola Málaga, me he enamorado de ti! (por favor Universidad de Málaga, pon másters que molen mucho y merezcan la pena, quiero irme a estudiar allí).


Tras este largo viernes llego el esperado sábado sabadete con bautizo incluido, motivo por el que la familia Camacho se desplazó hasta este maravilloso rincón del sur.
El bautizo fue por la tarde así que aprovechamos la mañana para hacer el tonto en la piscina un rato. Todavía no tengo claro cuál es más pava de las dos. 



Y por la tarde, al fin, llegó el esperado bautizo. Nos pusimos más monas que ná. Pero claro, con ese caloret malagueño, fue duro, muy duro. Aún así se notan los buenos genes. 




Y bueno, como os podéis imaginar, después de todo esto vino una buena fiesta en la piscina con buen vino y buena comida. Un bautizo por todo lo alto, y es que estas dos monadas no se merecen menos. 

Enhorabuena a mis primos guapos por estas gemelas que han tenido y gracias por invitarnos a disfrutar de un fin de semana como el que pasamos. Mejor imposible.

Con muchísimo amor,
A.



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