5.8.15

Barcelona

Ni un día llevo en Zaragoza y ya estoy echando de menos a mis chicas. Las echaba de menos en cuanto me subí al bus de vuelta. ¡Qué dura la morriña que te entra cuando te alejas de las personas a las que quieres!

VIERNES.
Llego a Barcelona a las seis de la tarde má o meno, muertita de ganas. Lo primero: ir a comprar el pijama de la Pijamada. Vale. Os vais a cagar con nuestro pijama. No vais a querer que se os relacione con nosotras más. No. Es broma. Daremos penilla, dejemoslo ahí.

Casa. Cena. Metro. Ramblas. Nos ponemos en una cola para entrar a la discoteca. Pagamos. Nos damos cuenta de que nos hemos equivocado de discoteca. Da igual. Primera consumición. La entrada viene con dos. Olé olé. 


Risas. Muchas. Desesperación la mía por buscar la foto que nos hicieron. Venga sorpresa.

Joder ninias, salimos fatal, pero no pasa ná. JÉ.

Muchas aventuras. Como siempre. Mil anécdotas que contar de esta noche. Y nos marchamos porque cierran. "A casa no, a casa no, a casa nooooooo". Venga vale, os voy a llevar a una plaza que hay aquí cerca de mañaneo. ¿Quién se podía imaginar que en Barcelona había un lugar así? ¿Quién se podía imaginar que iba a ser uno de los mañaneos más destroyers de mi vida? ¡Ay cómo me duele aún la tripa de reír! ¡Ay cómo os quiero! Y cuando ya era muy muy tarde para seguir contando la historia, nos fuimos a casa. JÉ.



SÁBADO.
¿Dormir? Poco. Muy poco. ¿Comer? KFC. ¿Descansar? Playa.



DOMINGO.
Llega el día. El gran día. Mi día preferido de estas vacaciones. 
Nos levantamos. No muy tarde. Desayunaco. Mercat de Sant Antoni. PARAISO. Visita obligada si piensas pasar algún domingo de tu vida en Barcelona. Joder. Mi propósito para este mes de agosto es leerme los libros de Juego de Tronos. Porque si, he visto la serie, pero quiero leerme los libros, y por el momento, le dan mil vueltas a la serie. Creo. Espero. Y ¿sabéis por cuanto? 4 euros. 4 euros de mierda. Joder. Chollazo. Ya estáis yendo y volviendo a serle fiel al formato papel. 


Plaza España - Foto de Alis.

 ¿Y por la tarde? Si la mañana ha sido buena. La tarde mejor. Porque los domingos molan. Los domingos molan y mucho. Piknic Electronik. Pensad que soy una exagerada si queréis. Pero hasta que no lo probéis no me podéis decir nada. Dios mio. Mi sitio preferido para pasar los domingos. No hay duda. Amo Barcelona. 




Se me rompió el pantalón. Se rompió la cremallera. Se hizo un agujero enorme en un lateral. Me dio exactamente igual. Muuuuuuuuuy TOP Piknic Electronik. En serio. 

¿Cena? Vamos al montaditos. Vamos a cantar san juaneras. Vamos a hacer que los guiris se rían. Vamos a darle buena fama a este país, ¿por qué no?
Y así, señores, se hace de un domingo, el mejor día de la semana. Por supuesto que lo más importante es la compañía.


LUNES.
PortAventura.


¿Qué os cuento yo de esto? Que pese a las horas y horas de interminables colas, merecieron la pena. Todas y cada una. Hasta la de 10 segundos antes de entrar a las tacitas que dan vueltas, por lo de probar una flojita, ya sabéis. 


Os dejo la imagen que define el pánico, el miedo, el huracán cóndor.



MARTES.
Despedidas. Llega el día de volver a la realidad. Después de cuatro días de desconexión total del mundo real, se hace duro. Nunca es tarde para hacer un poquito más de turismo por Barcelona y despedirse como sólo nosotras sabemos. 


Os echo mucho de menos. Nos vemos en 10 días, más disfrazadas y pijameras que nunca. ¡Y me muero de ganas ya!
Os quiero beibis, gracias por hacer de estas mini vacaciones, las mejores vacaciones del mundo.

Con muchísimo amor,
A.

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