24.1.16

Desvaríos varios

Irse a domir a las diez y que sean ocho horas, echarse la siesta entre diez y veinte minutos, hacer diez respiraciones profundas al despertar y si tienes tiempo, estira. Desayuna aguacate, y si puedes, salmón. La carne y la col rizada son una buena idea para comer, para cenar mejor pescado y quinoa, después de una buena sesión de gimnasio y una ducha con agua no demasiado caliente. Como snack entre horas puedes tomar chocolate puro, que tiene menos azúcar. Por la mañana mucha agua, de coco, o té verde con limón, para que esos dos litros que has de beber no sean solo de agua sin más. Los días detox, zumos verdes a base de kale, espinacas, jengibre y canela. No te motives con el apio, está malísimo. 

Y si éstas te parecen pocas obligaciones, con las que Vogue te asegura tener un cuerpazo diez en relativamente poco tiempo, ponte a escribir en el blog regularmente, aunque sea a la vez que estudias econometría III o macroeconomía III todo el santo fin de semana, sin asegurarte un mínimo de 3,5 en el examen del puto lunes.

Disfruta la vida decía yo antes de estas semanas de mierda, que lo más que me da el aire es cuando voy al Mercadona y cuando decido sacar la basura sin llenar, sólo por tener una escusa para salir a la calle. 

Lo peor del mundo es cuando eres de los últimos en acabar los exámenes y vas viendo como poco a poco todo el mundo empieza a subir fotos emborrachándose a instagram. Si. Llevo todo el fin de semana sentada en frente de mil apuntes sobre el puto modelo keynesiano y sus putas funciones a corto y largo plazo, viendo vuestras fotos de cubos de cervezas, gin toncs super cuquis, caretos que flipas en la discoteca y sonrisas de felicidad post-exámenes. Me lo merezco. Llevaba tres años haciendo eso mismo. 

¿Sabéis qué? Mi padre me acaba de mandar un whatsapp tal que así: "Aa Papa: Muerte y resurreción de Keynes, ponlo en Youtube". Mi mundo entero gira ahora mismo en torno a ti, Keynes, espero que sea suficiente.

Bueno a lo que iba, que te pasas toda la Navidad pensando en lo duro que va a ser enero por los exámenes en si, arrepintiéndote de tantos jueves nerviosa por salir y viernes de resaca, y cuando estás en plena crisis, entre dos exámenes el mismo puto día, sonriendo como una imbécil porque se supone que eres la tía más fuerte del mundo, pero deseando gritarle cuatro cosas al tonto de turno, te suben la puta fotito a instagram dándote una envidia que te mata por dentro. 

Desde aquí quiero pedirle al mundo que impongamos como ley no escrita, no subir a las redes sociales fotos felices post - examen (las fotos de bebidas alcoholicas u otras drogas cuentan como fotos felices), hasta el primer fin de semana de Febrero. Hay que ser respetuoso.
Ahora puede que os apetezca darle mucha envidia a la gente, pero yo lo he hecho tres años y esta vez yisus me lo está devolviendo con ganas. Hay días buenos y hay días malos. 

Me están pasando cosas super jevis por whatsapp, que ya entenderéis cuando estéis en cuarto de economía y os toque estudiar una semana econometría III y a la siguiente macroeconomía III y tengáis examen todos los putos lunes. Los lunes al sol si que molaban y no está prisión entre apuntes. Que disfrutéis la vida los que habéis acabado, pero no lo pongáis aún en las redes sociales, cabrones. Y a los que estáis como yo, muchísima suerte y mucho ánimo con el último empujón!

Con mucho amor y suerte para lo que queda,
A.



Pd. Vaya post de mierda me acabo de cascar, pero aunque no deba, a veces siento una especie de obligación ;) 

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